Las flores de Bach se usan para tratar situaciones a nivel emocional. Más allá del síntoma, se enfoca en llegar a la raíz de lo que causa el desequilibrio.

FLOWER POWER

Las flores de Bach son esencias de flores que se utilizan para tratar situaciones a nivel emocional. La terapia con flores de Bach, más allá del síntoma, se enfoca en llegar a la raíz de lo que causa el desequilibrio. También, se toman en cuenta factores como el estado de ánimo, los rasgos de personalidad y la manera de hacerle frente a los problemas.

Hace un par de años, me di a la tarea de buscar una profesional en medicina de la mujer. Alguien que realmente me escuchara y me atendiera como el ser humano que soy. Gracias a Google (y en gran parte a mi intuición), encontré el contacto de quien me mostró un camino nuevo de sanación por medio de la terapia con flores de Bach.

Fui mamá muy joven. En ese entonces, lo que ahora llamamos violencia obstétrica, no era visto como tal. Era el precio (según me dijo sarcástica una de las enfermeras del hospital) por haberme metido a “jugar de grande”. Yo, vulnerable desde una fría cama de hospital y enfundada en una horrorosa bata de manta rosada, no tuve otra opción que continuar respirando cada una de mis contracciones.  Así que, después de años de vivir experiencias de terror en lo que a atención ginecológica se refiere, encontré a la Dra. Mercuri.

La Dra. Mercuri llegó desde Buenos Aires hace ya varios años. Ella ha sido una de las precursoras en difundir el conocimiento de la terapia floral y la medicina natural en Costa Rica.  Ir a su consulta es absolutamente terapéutico y reconfortante en todo sentido. La conversación fluye con tanta familiaridad, que se torna mucho más sencillo develar los miedos. Abrir el corazón para identificar las emociones no es fácil.

Las flores de Bach ayudan a sanar como se debe: de adentro hacia afuera.

 

Pero no en todas las consultas me ha tocado hablar plácidamente de mis emociones o de libros interesantes que leer. No hace mucho, llegué con el alma hecha pedazos. Recién me había enterado de que la lucecita que iluminó mi útero por nueve semanas, se había apagado. El dolor me aplastaba el pecho, sentía culpa, desgano, ausencia. Me bañaba una sensación inconsolable de que nada tenía sentido.

La doctora, me escuchó con paciencia, mientras iba preparando en un frasquito azul, una fórmula de flores para hacerle frente al impacto que causa una pérdida. Empecé a tomar las gotas de inmediato y me fui a casa más tranquila.

Al siguiente día de haber comenzado a tomar la fórmula, empecé a sentir una sensación real e inexplicable de paz, de cordura, de claridad en mis pensamientos.  Mis emociones eran un mar calmo y cristalino. Pude ver desde una perspectiva diferente mi dolor. Lo abracé, le agradecí y lo dejé ir.

La salud depende de estar en armonía con nuestras almas.

 

Las flores de Bach transforman actitudes negativas en positivas. En momentos cuando todo parece ser oscuro, la terapia floral equilibra nuestras emociones y evita que el cuerpo físico empiece a gritar enfermedad. No es necesario esperar a estar enfermo para prestar atención a las señales que da el cuerpo, ya que cada situación trae su regalo. Es una cuestión de actitud estar dispuesto a crecer, evolucionar y sanar con ellas.

El Dr. Bach.decía que la enfermedad no es crueldad ni castigo, es únicamente un aviso. Es un instrumento del que se sirve nuestra propia alma para mostrarnos nuestros errores. Para prevenirnos de cometer más daños hacia nosotros mismos. La intención es siempre volver al camino de la verdad y de la luz, del que nunca, deberíamos apartarnos”.

 

Foto: Fabricio Jiménez

Texto: Naty Q
2 meses ago

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