Sé una voz y no un eco

“Sé una voz y no un eco”. Una frase simple y potente que quedó resonando en mi cabeza cuando todos partieron sonrientes a sus casas. Yo me quedé un rato más, sentada en la terraza y con té caliente en mano. Asimilando el viaje intenso que recién habíamos hecho quince almas, todas unidas por la magia de aprender compartiendo.

El pasado Domingo, tuvimos un encuentro hermoso con personas extraordinarias. Organizamos una Charla-Taller la cual estuvo a cargo de LD Castro, en un lugar mágico y multidimensional llamado La Casablanca. Desde hace varios meses, queríamos realizar una convergencia que diera lugar a promover el desarrollo personal. Esta primera charla-taller, fue acerca de como inspirar, sanar y crear usando nuestra voz.

Hablamos de muchos temas, de los cuales haré un breve resumen a continuación. Sin embargo, el tema es tan rico, tan extenso, tan interesante y hasta vital, que esperamos seguir haciendo más encuentros (muy pronto).

Un tema que me encanta es el del poder de la palabras y de la importancia de dar dirección a nuestra intención. En lo personal, siempre he creído que las palabras son sumamente poderosas. Todo, absolutamente todo lo que decimos puede ser decreto, conjuro y medicina. Ser impecable con las palabras es uno de los cuatro acuerdos que propone el Dr. Miguel Ruiz desde la perspectiva Tolteca. Decretar es pedir para obtener, pero también requiere de una acción, de un salto de fe, de una dosis de paciencia, aceptación y auto conocimiento.

Acerca de la articulación y la dicción.

La articulación es la producción física de una vocal o consonante. Por su parte, la dicción es la manera de hablar de una persona. Tener una “buena” dicción es hacer un buen uso del lenguaje. Hay muchos vicios de dicción y aprendí, que nadie se salva de tener algunos o muchos de ellos. Al explorar y prestarle atención a la pronunciación de las letras R, D, S y las vocales, me percaté de cómo arrastramos la “R”, nos comemos la “S” y a la pobre “D” la castigamos con el látigo de la indiferencia sin darnos cuenta. ¿Verdá?

El 80/20

El principio de Pareto, también conocido como 80/20, permite diferenciar las actividades que son valiosas de aquellas que no lo son. La razón por la cual es tan importante comprender el principio de Pareto, es porque demuestra una realidad de la cual muchas veces no somos conscientes y que impacta directamente nuestro crecimiento personal. Hay actividades que nos acercan más a nuestras metas y hay otras que más bien, nos alejan de ellas. Aplicar este principio, tiene que ver con el tiempo, energía y atención que dedicamos a todo en la vida, el manejo de nuestra voz inclusive. La meta es deshacerse de lo innecesario y vivir una vida más tranquila, más productiva y eficiente.

Técnica respiratoria y el ejercicio con el sticker:

La respiración cumple un papel sumamente importante a la hora de hablar. Sin embargo, la mayoría de las veces lo damos por sentado. Hicimos un ejercicio práctico y sencillo de respiración, el cual consistía en sostener un sticker en la pared solamente usando una exhalación larga, tal como si estuviéramos soplando una vela sin apagarla.

Ese día me fui a dormir con la frase impresa en el sticker turquesa con letras blancas y que aún retumba en mi cabeza: “Sé una voz, no un eco”. Entendí que ser una voz y no un eco, implica hacer el trabajo interno de auto conexión: Aceptarse, conocerse y amarse a si mismo para proyectar con claridad nuestra esencia. Todos somos únicos, perfectos y el mundo necesita de nuestro mensaje.

Técnica de interpretación: Signos ortográficos

A como leemos, hablamos. Nunca me había dado a la tarea de analizar las pausas que hago al hablar. A veces, cuando hablo de algo que me apasiona (osea, casi siempre) tiendo a expresar con tanto detalle una idea, que termino haciendo oraciones muy extensas.

Aprendí, que el punto [.] la coma [,] los dos puntos [:] y los puntos suspensivos […] no sólo deben usarse al escribir, si no también al hablar. Así, será posible respirar de manera adecuada y transmitir nuestro mensaje de forma óptima. Además, descubrí que mis ideas se acomodan mejor cuando me tomo el tiempo de hablar con “signos ortográficos”.

 

“Explorando mi voz, por primera vez pude verla como energía vibracional.”

Durante uno de los ejercicios, cada uno exploró el color de su voz. ¡Si! la voz tiene color, sabor, un tono, un sonido. Es la manifestación de nuestra esencia. Por primera vez, evoqué los cambios en mi voz a través del tiempo. Escuché en el fondo de mi alma mi voz de cuando era una niña. Explorando mi voz, aprendí a darle la debida atención la adulta que quiero ser, al ser humano que emite ondas vibracionales de colores y sabores.

 

“Tu voz es un dulce sonido que debe ser añadido a la perfecta sinfonía de la creación. Tu voz puede empoderar o liberar. Inspirar, sanar y crear. Descúbrela, conócela, ámala. -LD Castro.

 

Fotos por Karen Olsen.

Texto: Naty Q.

 

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