Yo soy Naty Q.

Mi nombre es Naty Q y amo enseñar y compartir. Hace unos años, cuando me preguntaban a qué me dedico, se me hacía difícil contestar. Soy una humana multipasión y mi sed de aprender cosas nuevas, me ha llevado a aprender de todo un poco. Por lo tanto, no había podido ubicarme en una sola “ocupación”. Sin embargo, durante estos últimos años, me he dado a la tarea de encontrar la fórmula para combinar mis pasiones con mi vocación. 

Hoy, después de mucho trabajo de introspección y profundización de conocimientos, puedo decir con toda confianza y seguridad que trabajo como Educadora de Vida Consciente. En esta etapa de mi vida como educadora, mi labor está totalmente enfocada en brindar acompañamiento en los procesos hacia una vida consciente. 

Todo empezó cuando terminé mi práctica profesional y me gradué en el 2011. Descubrí en mi una urgencia de compartir algo más que enseñar un segundo idioma. Así que desde ese momento, empecé a recorrer un maravilloso camino de auto descubrimiento, desarrollo personal y re conexión a través de diferentes corrientes artísticas y holísticas.

 

¿Cómo nació Vivir es Fluir?

 

Vivir es fluir nace a partir de la necesidad de despertar nuestra sabiduría interna. El proyecto ha ido creciendo de forma totalmente orgánica, a su propio ritmo. Siempre supe que mi labor iba orientada a servir a la humanidad, contribuyendo a que cada uno recuerde lo que su alma ya sabe.

A inicios del 2017, me encontraba atravesando una etapa de mi vida en la que no solo me embargaba un profundo dolor al haber vivido la prematura pérdida de un embarazo de 9 semanas. También, tuve que dejar atrás, por diferentes circunstancias, un proyecto en el cual, durante los últimos cuatro años, había invertido alma, vida y corazón.

Con el tiempo, fui entendiendo que la vida me estaba indicando amorosamente que era el momento de crecer, de seguir mi camino y para eso era preciso soltar. Debía experimentar en carne propia el desapego, con el fin de aprender a fluir con la vida.

 

Durante este periodo, aprendí a no etiquetar las situaciones como buenas o malas, si no como experiencias que sumaban de forma exponencial a mi crecimiento personal.

 

Fue así que decidí empezar a escribir como parte de mi proceso de “duelo y sanación”. Mi manera de reinventarme fue abriendo un blog el cual tenía dos objetivos específicos: el primero era erradicar el miedo (pavor) que tenía a ser juzgada por lo que escribo. Segundo, usar el poder curativo de escribir para sanar. Por eso, en un principio Vivir es Fluir era un “blog de historias” basado en la premisa de “contar para sanar.” 

Siempre me ha gustado escribir. La escritura ha sido mi salvación, mi medicina, uno de mis lenguajes y el más efectivo medio de comunicación conmigo misma. En un principio yo solo quería escribir, compartir historias. Sin embargo, VEF ha ido fluyendo solito. De forma natural, se ha convertido en un proyecto en el cual me he permitido honrar las enseñanzas de mis maestros, compartiéndolas con quien las necesite.

 

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *