Mi luna es mi brújula + 5 prácticas de auto cuidado durante el SPM

Somos mujeres cíclicas.  La menstruación no tiene por qué ser ni tabú, ni sufrimiento, ni desgracia. Tampoco debería ser motivo de asco, vergüenza o bloqueo de nuestras actividades diarias. Al contrario, si nos disponemos a prestar atención a nuestro ciclo, podremos usarlo como la maravillosa herramienta que es: una brújula única y perfecta que guía nuestro camino. 

Por otro lado, hay una increíble similitud entre los 29.5 días que dura un ciclo lunar y el promedio del ciclo menstrual femenino. Desde la antigüedad, el ciclo lunar ha sido una potente vía de conexión con las fuerzas de lo cíclico:

LUNA NUEVA: invita a la receptividad, la depuración y a definir objetivos.

CRECIENTE: asociada a la energía de ejecutar, fortalecer, gestar.

LLENA: es el momento de máxima expresión, creatividad, expansión.

MENGUANTE: es hora de hacer introspección, soltar para recibir.

Si nos proponemos a vivir nuestro periodo de manera consciente, sin viejas estructuras ni estigmas sociales; nos daremos cuenta de que es una de las herramientas más valiosas y poderosas que tenemos para avanzar en nuestro crecimiento personal.

En vez de juzgar o luchar contra las subidas y bajadas de energía que vivimos con cada ciclo menstrual, podemos elegir reconocernos a través de la auto conexión con nuestra esencia. Al vivir las distintas fases hormonales de manera consciente, entenderemos que

Nuestra luna, es nuestra brújula. 

El movimiento No estoy mala invita la aceptación total de nuestra naturaleza femenina sagrada. Al estar conscientes de nuestras fases y su relación con la luna, emprenderemos un verdadero viaje de auto conocimiento. No estamos malas, ni locas. Somos cíclicas. Amar nuestra luz y nuestra sombra, nos permite ver más allá de lo tangible para evolucionar.

Estas son las diferentes fases por las que pasamos cada mes:

Día 1 al 7.  Durante la menstruación, cerramos un ciclo y nos preparamos para el que sigue. Es momento de recordar y conectar con nuestros poderes creativos y curativos. De agradecer las lecciones aprendidas y dejar que en nuestro cuerpo fluya la sabiduría ancestral de adentro hacia afuera. Es un excelente momento para escribir, dibujar y visualizar lo que queremos crear.

Día 7 a 14. En la fase preovulatoria, es momento de tomar acción. Nuestra producción de hormonas va hacia arriba. Somos guerreras y absolutamente capaces de llevar a cabo cualquier cosa que nos propongamos. Durante esta etapa del ciclo, es el mejor momento para tomar decisiones importantes.

Aproximadamente a partir del día 14, nuestro útero se prepara para dar, albergar y proteger; independientemente si es fecundado o no. Abrimos nuestro corazón y nos preparamos para lo que viene. Es normal que sintamos deseos de  reacomodar, remodelar o redecorar.

Una madre no es solo quien ha llevado en su vientre a un bebé. Nos convertimos en madres al gestar proyectos, al cuidar de nosotras mismas y de nuestros seres amados (inclusive los de 4 patas)

Día 21 a 28. Esta es la etapa de la “mujer sabia o fase lútea” que va después de la ovulación y es donde ubicamos el satanizado Síndrome Premenstrual (SPM). Sin embargo, estA es UNA SEMANA PODEROSA aunque no se sienta tan así.

Es aquí donde aflora nuestra “herida profunda”, donde nos corresponde vernos cara a cara con nuestra sombra, con nuestra vulnerabilidad y nuestros juicios internos. Es el momento ideal para ver claramente lo que nos pesa y hacer algo al respecto.

5 prácticas de auto cuidado durante la fase lútea (SPM)

Estar conectadas con nuestra naturaleza cíclica y con nuestras fases, es maravilloso. Cada etapa es pasajera y si la usamos para la introspección, puede ser de mucho provecho. Cada vez que la fase lútea se aproxima, procuro incluir en mi rutina lo siguiente:

  1. Movimiento consciente: Movimientos suaves de yoga y estiramientos que me hagan sentir a gusto y relajada.
  2. Descanso extra: Siestas, siestas y más siestas. Es normal que la energía esté baja, entonces trato de comer liviano, hidratarme más y no llenar mucho mi agenda.
  3. Esencia floral: Procuro tomar una mezcla que me mantenga en mi centro. La fórmula “Rescue” es mi favorita durante esta semana.
  4. Meditación: Conectar con esa herida, sin juzgarla, amándola y aceptándola de forma radical.
  5. Escritura terapéutica: Escribo más de lo normal. Me hablo a mi misma dejando que las palabras fluyan. He encontrado mensajes super valiosos con este ejercicio que jamás hubiera podido decir en voz alta.

Permitámonos sentir, escuchar y emprender el camino de aceptar tanto nuestra oscuridad como nuestra luz. Recordemos que así como todas somos únicas y perfectas, nuestros ciclos también lo serán. Honremos cada uno de nuestros procesos como los maestros que son.

 

Haciendo clic aquí encontrarás un diagrama lunar elaborado por Mujer Cíclica que te permitirá plasmar las experiencias que vivimos cada día con el fin de percibir de forma consciente las características de nuestras lunas.

 

Texto Naty Q.
Fotos: Pinterest & Fabricio Jimenez

 

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