5 elementos básicos de mi rutina de conexión diaria

Se entiende por conexión como la unión que se establece entre dos o más elementos o personas, para que entre ellas haya una relación o una comunicación.

¿Han observado que para que un sistema mecánico o eléctrico funcione, es preciso que tenga contacto con una fuente de energía? Pues nosotros como seres humanos, también necesitamos entrar en contacto diario con nuestra fuente de energía vital.

No solo basta con elegir alimentos frescos y hacer ejercicio para mantenernos saludables. Al crear consciencia sobre nuestras necesidades de forma holística, es decir, como un todo, es cuando realmente empezamos a cultivar una relación de comunicación fluida con nosotros mismos.

 

“Para hacer buenas conexiones con los demás, hay que empezar por hacer una buena conexión con si mismo”

 

Cada persona es diferente, única y perfecta. Por lo tanto, lo que a unos les funciona a otros no y viceversa.  Sin embargo, la importancia del auto conocimiento radica precisamente en poder identificar lo que nos hace bien y lo que no.

Partiendo de la importancia de prestar atención a todos nuestros cuerpos: físico, energético, mental, emocional y espiritual, he desarrollado con el tiempo una rutina diaria de conexión conmigo misma, que me ayuda a mantenerme en mi centro. Les cuento por acá de que se trata:

  • RESPIRO: Para mi, la primera acción que realizamos cada mañana, define el resto del día. Por lo tanto, incluso antes de levantarme de la cama, respiro al menos diez veces con mis manos en el pecho. Lleno mi corazón de gratitud y le recuerdo que estoy lista escucharlo y seguir su guía.

 

  • ME HIDRATO: Tomo al menos 3 vasos con agua o una taza de agua tibia con limón al levantarme y durante el día, procuro consumir al menos 2 litros de agua.

 

  • ME MUEVO: Tomo unos minutos para despertar el cuerpo con movimientos suaves, saludos al sol o lo que sienta hacer en ese momento. Mi ciclo tiene mucho que ver en esto. A veces quiero salir a correr 10 km y otras, solo quiero estirar un poquito y hacer “savasana”. Escuchen a su cuerpo y chicas, recuerden que su luna es su brújula.

  • MEDITO: Procuro no empezar el día sin antes haber estado sentada en silencio por al menos 10 minutos. Mi mente necesita claridad, intención y visualización. Crear el hábito de meditar es más sencillo de lo que parece. Sólo hay que dar el primer paso.

 

  • ESCRIBIR:  Para mi escribir siempre ha sido una forma fácil y efectiva de comunicarme conmigo misma. Tengo un cuaderno de anotaciones en el que describo brevemente “como me siento hoy”. También, aprovecho para darle una dirección a mi intención haciendo una lista de lo que quiero lograr ese día. He aprendido a establecerme metas realistas y a priorizar entre lo que es urgente para mi y lo que no.

 

Es importante crear una rutina de auto cuidado y respetarla. Todos los días, al despertar con la intención de seguirla paso a paso, recuerdo que para poder dar a manos llenas a las personas que acuden a mi, primero debo tomar la responsabilidad de llenarlas con la energía vital que nos une. 

 

“He descubierto el secreto de mi arte. Se trata de la meditación sobre la naturaleza, en la expresión de un sueño que siempre está inspirado en la realidad.”

Henri Matisse

 

Texto por Naty Q

 

 

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