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MANTRA DE LUNES | Enero a Diciembre 2018

Doce meses pasan volando. La verdad, siento como si hubiera sido ayer que estaba elevando mi copa rebosante a media noche, en pijama, celebrando la llegada de un nuevo año.

A partir del 11 de diciembre y hasta el 22, estaré haciendo un recorrido por algunos de los mantras que compartí por acá durante el 2018.

Esta sencilla práctica de enfoque, consiste en que cada Lunes, de forma libre y consciente, decidamos darle una dirección a nuestra intención y mantenerla durante toda la semana.

Este año, cada Mantra de Lunes me mantuvo atenta, enfocada, animada. Además, la conexión y el apoyo que he sentido por parte de las y los humanos de la comunidad presente en VEF, ha sido indudablemente un gran honor y una enorme satisfacción.

Entonces, durante los siguientes 12 días, te invito a venir por acá para que hagamos un recorrido final para cerrar el 2018. En pocos días, volveremos a elevar la copa rebosante para darle la bienvenida a un nuevo año que de fijo, también se irá volando.

DICIEMBRE: Simplificar

En diciembre me abrazan ganas demoledoras de hibernar. Por esta razón, trato de simplificar, de hacer una pausa.

La etimología de la palabra «hibernar» viene del latín hibernus (invierno) e hibernare, que significa «dormir todo el invierno».

Tal vez en Costa Rica no nos toque lidiar con capa tras capa de ropa abrigada para sobrevivir el frío voraz. Pero a mí en diciembre me gusta hacer una pausa de hibernación para arroparme el alma y bajar las revoluciones.

Esta época de caos vial y centros comerciales repletos me aturde un poco. Por eso, cada año, sobrevivo a la vorágine de actividades, reuniones familiares, villancicos, rompope y tamales, simplificando.

Desi del blog Retro&Sugar me invitó a contarles un poco más acerca de simplificar en su revista digital.¡Descargála AQUÍ!

Soy consciente de que la única responsable del uso de mi energía y mis recursos soy yo. Por lo tanto, de manera consciente observo la gestión que haga de ellos, ya que mis acciones también afectan a quienes me rodean.

Somos energía y al ir acumulando cosas por hacer, conversaciones que tener, ropa y objetos que no usamos, la energía se bloquea, se estanca.

La belleza está en lo simple, en la esencia, en dejar ir para dejar llegar: Menos, es más.

Cuando la energía fluye libremente, la creatividad aflora naturalmente. Toda acumulación, en cualquier aspecto: físico, emocional y etéreo, impide la fluidez.

Haciendo un recuento del 2018 y tomando los últimos días de diciembre para observar, hibernar y simplificar este año aprendí que todo empieza por mí, por la importancia de ser antes que hacer y confiar plenamente en el proceso, permitiéndome fluir, no forzar. Ya es el momento de soltar desde una actitud de gratitud para crear en libertad: Me amo y estoy lista para ser vista.


«Tal vez navidad no se trate de regalos, aguinaldos y fiesta. Tal vez navidad se trate de descubrir que en la simplicidad está la belleza.»

Naty Q.

NOVIEMBRE: Empiezo por mí

En mí vive un intenso deseo de contribuir con todo lo que soy y todo lo que tengo, para hacer de este planeta un mejor lugar para vivir y convivir.

Hay una frase que reza: «Sé el cambio que quieres ver en el mundo», y así es. La importancia de empezar por mí misma radica en que soy la única que puede tomar responsabilidad sobre mis acciones.

Además, es preciso desaprender la creencia de que elegirme a sí misma es egoísta. Al contrario, he aprendido que elegirme a mí es la decisión más importante de todas y un acto de amor hacia la humanidad. Porque todo lo que nos rodea, es un reflejo de nuestro interior.

No somos egoístas cuando nos enfocamos en cuidar o invertir en nuestro propio bienestar. Al contrario, entre más en contacto directo estemos con nuestra esencia y nuestro propósito, estaremos haciendo un aporte importante para hacer de este planeta lindo, un lugar mejor.

Si quiero crear un impacto en mi entorno, en la humanidad y en el mundo entero, empiezo por mí.

Naty Q.

OCTUBRE: Estoy lista para ser vista

Desde que nacemos, nuestro instinto de supervivencia nos indica que tenemos que hacer lo que esté a nuestro alcance para sobrevivir. por ejemplo, el llanto es lo primero que aprendemos a usar para que los demás noten nuestra presencia y nos cuiden, nos amen, nos acepten y no nos dejen morir. Wow. Así de humana es nuestra necesidad de ser vistos. Si no me ven, no existo.

Al crecer en una sociedad que califica todo como correcto e incorrecto nos enseñan que «llamar la atención es malo». Especialmente a nosotras las mujeres, nos «educan» para no «importunar» con nuestras opiniones e incluso hablar bajito y modular la voz para no molestar.

Todos y todas tenemos la necesidad de ser vistas, amadas, aceptadas.

¿Cuántas veces te has privado de hacer lo que querés por temor al qué dirán los demás? 

¿Cuántas veces te has escondido tras la indiferencia?

¿Cuántas veces has querido ser invisible?

Llega un momento en el que las máscaras pesan tanto que la necesidad de mostrarnos como realmente somos, es más importante. Estar listas para ser vistas implica lanzarnos a la vida rompiendo con todo lo que nos han enseñado. Desaprender para aprender. Mostrarnos como realmente somos es una responsabilidad que empodera y libera.


Mostrarnos tal y como somos, tomando responsabilidad radical sobre lo que elegimos, es el mejor regalo que le podemos hacer a la humanidad.

Naty Q.

SETIEMBRE: Confío en el proceso

Vivimos sumergidos en la era de la inmediatez. Estamos demasiado acostumbrados a la mensajería instantánea, a la comida rápida, a las respuestas a un ‘clic’ de distancia.

Todo lo queremos YA: El éxito, el reconocimiento, el crecimiento, los resultados y hasta la paz mental. El sistema en el que crecemos nos ha enseñado a obsesionarnos con los resultados y a olvidarnos de la importancia de vivir el proceso.

Hemos olvidado honrar nuestros procesos y el de los demás. Se nos hace difícil vivir cada una de las etapas, de las fases, de las estaciones ¿Acaso un árbol da sus frutos siendo semilla?

Cada proceso es único. No ‘tenemos que’ obtener resultados inmediatos y perfectos. ¿Que tal si más bien, abrazamos aceptando con paciencia y presencia cada paso que damos?

Nos han enseñado a etiquetar todo como bueno, malo y a vivir bajo el paradigma de «correcto o incorrecto». Pero si de forma libre y consciente re-formulamos esa percepción, entenderemos que cada situación, sin etiquetas, forma parte indiscutible de nuestra evolución.

Al final, para florecer hay que irremediablemente pasar por todas las estaciones, para luego, volver a empezar. ¿Cierto?

Cualquier situación que esté viviendo, es parte innegable de mi crecimiento.

Naty Q.

AGOSTO: Ser antes que hacer


Desde que nos levantamos pasamos todo el día «haciendo cosas». Todos tenemos las mismas 24 horas, pero la gestión que hagamos de ellas, influye directamente en nuestro bienestar físico, mental y emocional.

Con el paso de los años, he logrado interiorizar que más que hacer, hacer y hacer como si fuera una hormiga loca, vine a este planeta a SER. 

No es fácil. En este sistema educativo y de consumo en el que crecemos, nos ha hecho creer que nuestro valor está directamente relacionado con lo que logremos, todo lo que hagamos, las metas que alcanzamos. Pero no todo es llenarse de tareas para sentirnos productivas y productivos. 

¿Cuántas pausas haces al día para nada más ser?

He aprendido que por más pendientes que tenga en mi lista del día, siempre debo enfocar mi energía en SER antes que HACER. Porque todo lo que haga de manera consciente y con una intención encauzada, me dará resultados más satisfactorios, que si hago las mil cosas, a mil por hora.

Te invito a que hagas una pausa en este momento nada más para SER: Sentir, escuchar y respirar. Repetí las veces que sea necesario.


Soy una humana. No una máquina de producción en una constante carrera contra el tiempo. 

Naty Q.

JULIO: Fluir, no forzar

He aprendido que, uno de los factores importantes para fluir con la vida, es estar anuentes a no etiquetar todo lo que nos sucede como bueno o malo. Entender que cada situación, interacción o conversación trae consigo su lección, es absolutamente liberador.

Fluir, no forzar es un poderoso mantra que me recuerda que todo está siempre en constante movimiento.  A continuación comparto 3 acciones que me ayudan a fluir con la vida en el día a día:

1. Meditar

Uno de mis primeros maestros de meditación, me recordó que los pensamientos son como ver las nubes pasar en el cielo. La sencillez de esa imagen, me ha ayudado a no forzar el hábito de meditar y dejarlo entrar en mi vida de forma orgánica.

La meditación es una de las herramientas más sencillas que tenemos para fluir con la vida. Nada más, tenemos que encontrar la forma que más nos guste: en movimiento, acostados, sentados, con música, en silencio, en la mañana, en la noche, en grupo o solos.

2. Atención plena

“Tomar los tiempos de espera como un regalo y no como tiempo perdido”.

Definitivamente, este es uno de los ejercicios de atención plena más importantes y creo que uno de los más retadores. Vivimos en la era de la inmediatez, en la que todo lo queremos al instante: la mensajería, la comida, el camino corto, los resultados en menor tiempo. Abrirse a la vida y fluir con ella, es anclarse de forma consciente en el presente, tomando responsabilidad absoluta de cómo reaccionamos ante cualquier situación.

3. Permitirnos SER

A veces se nos olvida que todos estamos viviendo una experiencia humana. Permitirnos SER, es no olvidar que todo pasa y que la equivocación no existe: es solo un medio para aprender nuestras lecciones. Las situaciones no deberían definir nuestra vida, pero la forma en la que reaccionamos ante ellas, sí.

Observar sin juzgar todo lo que nos sucede y preguntarnos ¿para qué? en lugar de ¿por qué? nos ayudará a interiorizar que todo sucede por una razón. Encontrá una versión en audio de este mantra AQUÍ.


Fluir con la vida es dejar ir para dejar llegar.

Naty Q.

JUNIO: La gratitud es la actitud

La vibración de la gratitud es magia pura. Cuando agradecemos por todo lo que es y también por lo que no es, es cuando nos rendimos a navegar, de forma libre y consciente en el flujo infinito de la vida.

A veces damos por sentado muchísimas cosas que son verdaderas bendiciones: El cepillo de dientes, el agua potable, la cama seca y tibia, la refrigeradora llena.

Una de mis maestras, me recordó uno de los decretos más valiosos hasta la fecha: «Entre más gratitud expreso, más abundancia experimento» Y así ha sido.

Hay que salir a la vida haciendo uso consciente y consistente de nuestro poder más potente: La gratitud. Porque nuestra realidad no es más que una proyección ‘holográfica’ de nuestros pensamientos. Así que, por más sencillo que parezca, si pensamos con carencia, eso obtendremos. En cambio, si actuamos desde la gratitud, atraeremos abundancia en todas sus expresiones. Ojo, no me refiero a la abundancia como «mucha cantidad de algo». 

En Junio de este año hicimos durante 21 días ejercicios prácticos de gratitud para fomentar la atención plena y los podés ver AQUÍ.


La práctica de gratitud en atención plena, es la llave para fluir con la vida.

Naty Q.

MAYO: Creer es crear.

La creatividad es una de nuestras herramientas más poderosas. La energía universal, a la que todos tenemos acceso, fluye a través de nosotros y se manifiesta en cualquier cosa que hagamos.


Ser creativa o creativo, no es sólo pintar o hacer esculturas. Es encontrar soluciones y fluir con los recursos que tenemos a mano, creando en la marcha, en movimiento.


Todos somos artistas. Todos somos seres creativos. Somos energía.
De nosotros depende canalizar esa energía, con el fin de crear lo que eleve nuestra vibración. Lo que alimente alma, vida y corazón.


Para mi creer, es crear. Es tener plena consciencia de que a como vibramos atraemos y en lo que creemos, eso lo creamos.

Ahora, ¿Qué es una creencia?  Una creencia nace a partir de lo que consciente o inconscientemente decidimos adoptar como parte de nuestra propia versión de «la verdad». Son nuestras creencias las que definen nuestro comportamiento hacia nosotros mismos y todo lo que nos rodea.

Al fin y al cabo, creer y crear es lo mismo. Porque lo que creo (de creer) lo creo (de crear).


Mi verdadero poder, yace en lo que yo decido creer.

Naty Q.

ABRIL: Libertad

Para algunos, ser libre es sinónimo de no estar preso o de poder elegir dónde vivir o con quien relacionarse. Pero realmente te has planteado ¿Qué es la libertad para vos?

Desde pequeños cantamos un himno que reza «sepamos ser libres, no siervos menguados». Sin embargo, realmente sos libre? ¿Qué te ata? ¿Qué te frena? ¿Hacia qué situaciones te sentís en una relación de amo-esclavo?

Todos hemos escuchado alguna vez, de boca de muchas personas decir que «libertad no es libertinaje». Pero  libertad libertad y punto. Es la capacidad que todos tenemos de decidir por nosotros mismos.

Ser libre es actuar en coherencia, en plena consciencia de nuestras acciones, de lo que sentimos y pensamos. Ser libres es poder decidir fluir con la vida, tomando total responsabilidad de nuestras decisiones.


Ser libre no es solamente desamarrarse las propias cadenas, sino vivir en una forma que respete y mejore la libertad de los demás.

–Nelson Mandela.


MARZO: Soltar

“Marzo todopoderoso” es el título de uno de mis libros favoritos. En mi memoria y en mi biblioteca, guardo el título con cariño y recuerdo con nostalgia las aventuras de Azul (personaje principal) durante las vacaciones de “tres meses”. Este libro toca muchos temas, pero uno de ellos, es la relación tóxica que todos tendemos a entablar con el apego. La pregunta es:

¿Por qué nos cuesta tanto soltar?

Y no me refiero solamente a soltar lo que ha estado guardado en el closet por años sin usar. También me refiero a desprendernos de situaciones, de programaciones, de hábitos y de relaciones.

Una de las lecciones más valiosas que he aprendido y comparto es “la tríada”. (Bueno, yo le digo así).

La triada consiste en formular 3 sencilllas preguntas muy poderosas:

¿Me construye?

¿Me libera?

¿Me alegra?

Ante una situación, si la respuesta a todas ellas es no, podríamos considerar que  soltar como una opción.

Soltar es hacer espacio para lo que realmente aporta valor a nuestra vida. Nos han enseñado a «luchar» por lo que queremos. Sin embargo, luchar, es forzar. Soltar, es fluir. Muchas veces menos, es más y dejar ir, es dejar llegar.

FEBRERO: Me amo

Te invito a que respondás a ésta pregunta sin pensarlo mucho:

¿A quién amas más en la vida?

Ahora, no se trata de cuál es la respuesta “correcta o incorrecta”. Sin embargo, esta es por ejemplo, una de las preguntas poderosas más comunes que hago en una sesión de coaching. Me sorprende cuando me responden con una lista interminable que va desde el perro hasta la abuelita. Pero me encanta cuando me responden con determinación: A mí. Me amo a mí.

El amor empieza en sí misma (o), porque no se puede verter de un recipiente vacío.
En palabras de un sabio maestro, cuyas enseñanzas han sido tergiversadas durante muchos, muchos siglos, él dijo: «Amen a su prójimo como a ustedes mismos». Por lo tanto, ¿Cómo amar a alguien más, si no me amo a mí primero?

«[…] La felicidad sólo puede provenir de tu interior y es resultado de tu amor, sólo tú eres responsable de ella. Jamás podemos responsabilizar a otra persona de nuestra propia felicidad.»

La Maestría del Amor, Dr. Miguel Ruiz.

Yo me amo. Solo así mi amor por los demás será robusto, genuino y honesto.

 

ENERO: Ya es el momento

Empecé enero 2018 con muchísima fuerza y determinación. Recuerdo que puse papelitos por toda la casa con la frase: «Ya es el momento». En el fondo, tenía la necesidad de terminar de convencerme que ya había esperado mucho para moverme en una dirección diferente. Así que enero, aparte de ser el mes de mi revolución solar, fue mi punto de partida para tomar acciones concretas en diferentes aspectos de mi vida.

Con este mantra, mi intención fue muy clara. Necesitaba dejar de ‘pre-ocuparme’ para ocuparme realmente de tomar responsabilidad radical sobre mí misma.

Así que de esta forma, empezó el año. Con un firme recordatorio y una clara intención de actuar y dejar de postergar. Las acciones que emprendí en enero, fueron la semilla de muchos de los frutos que veo hoy.

Algunas de las preguntas poderosas que me planteé con este mantra fueron las siguientes:

¿Por qué lo dejo todo para ‘después?

¿Qué necesito para llevar a cabo mis visiones?

¿Qué siento que me detiene, me bloquea, me drena y me frena?

Hoy, me digo una vez más que el momento es ahora. Que siempre, es hoy.


Todo lo que no puedo controlar, me enseña cómo soltar.

Naty Q.

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