El poder de elegir

Recuerdo mi cuerpo adolescente enfundado en una bata de manta color rosada. Hace casi veinte años, surfeaba las olas de dolor, respirando contracciones cada diez minutos, luego cada cinco, cada tres, cada dos. Sentía los pies congelados y la boca seca. A los dieciocho años recién cumplidos, era la primera vez que paría. Mientras mis…