Vivir sin miedo

Y si no tuviéramos miedo, ¿Qué haríamos? ¿Viajaría por el mundo? ¿Renunciaría a su rutina actual sin ningún apego? ¿Caminaría bajo la lluvia? Recuerdo que fue en una tarde de lluvia intensa que de repente, el jefe aterrizó en mi escritorio diminuto, diciéndome con tono seco y sin mirarme a los ojos: – ¿Tenés un momento?…