La vida no es más que un sueño

No hace mucho, soñé con la versión pequeñita de mi misma. Era yo, niña otra vez. Jugando divertida y despreocupada en el mar, sintiendo la brisa salina en mi cara pecosa. Me veía contenta y danzarina, dando saltitos en el agua celeste neón. Era el mar más hermoso que había visto jamás. Al abrir los…